Larga vida al Impuesto al Cheque: las razones por las que el Gobierno no podría bajarlo en 2025
El impuesto al Cheque, implementado en 2001 como una medida de emergencia, sigue siendo uno de los principales tributos que aportan a las arcas del Estado, ocupando el quinto lugar en recaudación. Representa casi el 10% de la recaudación de impuestos nacionales. Según el Dr. Martin Caranta, socio de Lisicki, Litvin & Asociados, este impuesto tiene efectos distorsivos en la economía, ya que aplica un descuento total del 1,2% en cada transacción bancaria, lo que puede perjudicar a las empresas, incluso más que el Impuesto a las Ganancias. A pesar de sus efectos adversos, el impuesto es atractivo para el gobierno debido a su facilidad de recaudación y control. Caranta sugiere que una posible solución sería reducir la alícuota a un 0,6%, pero esto dependería de un crecimiento en la economía formal que permita un aumento en las transacciones. Esta situación plantea un dilema sobre cómo equilibrar la necesidad de recaudación con el impulso a la actividad empresarial. Leé la nota.